presentación de un libro: LA ENSEÑANZA DEL DERECHO O LOS MOLINOS DE VIENTO. CAMBIOS, RESISTENCIAS Y CONTINUIDADES
Junio 28, 2008

keep going
La presentación se llevará a cabo el jueves 03 de julio, a las 7:30pm, en el CC PUCP.
Estarán en la mesa don Jorge Avendaño, Carlos Ramos y Marcial Rubio.
La enseñanza del Derecho o los molinos de viento. Cambios, resistencias y continuidades
La enseñanza del Derecho o los molinos de viento es un libro que reúne una serie de trabajos académicos de crítica a la formación que reciben los abogados en las aulas de las facultades de Derecho, producto de un trabajo de largo aliento iniciado hace tres años por el autor, el profesor de teoría del Derecho, Gorki Gonzales Mantilla.
La justicia es el valor sobre el cual se construyen las sociedades, esta idea rawlsiana es la égida que impregna los ensayos que conforman la presente edición. El doctor Gonzales, miembro del Gruppo di Pisa, fija la atención en la presencia, formación y devenir de quienes están socialmente facultados para manejar dicho bien: la justicia.
De cara a la realidad, el profesor Gonzales Mantilla, comparte luces e inquietudes sobre quienes se forman en las facultades de Derecho, cómo son formados, para qué se forman y a dónde se insertan profesionalmente una vez que concluye la etapa formativa. En esta línea argumentativa, el sistema de justicia, es un reflejo de las facultades de Derecho del país, de sus procesos de reforma, de sus métodos de enseñanza, de su formalismo jurídico, de su falta de norte. Refleja también la crisis de la universidad peruana, la pública, la privada, la desregulación como signo de los tiempos nuevos; da cuenta entonces de la falta de institucionalidad y de la crisis de la democracia.
La edición bajo comentario, apertura, en su parte primera, con una lectura abarcativa de la situación actual de las facultades de Derecho, sin dejar de lado la perspectiva histórica y los diferentes intentos de llevar a cabo una reforma en la educación legal. Da cuenta también, del centralismo, la desregulación, la informalidad, las ideologías escondidas en los planes de estudio y propuestas académicas de una u otra escuela de leyes.
El segundo trabajo, intitulado “Enseñanza del Derecho, Cultura Legal y Reforma Judicial” retoma algunas premisas planteadas en el primer ensayo, a partir de las cuales se da cuenta de la importancia de las facultades de Derecho en la configuración de la cultura legal del país, así como en la formación, actuar y devenir de la justicia, las cortes y los jueces. En suma, la relación que existe entre las formación que se brinda en las facultades de Derecho y la afirmación de espacios y derechos ciudadanos; las facultades de Derecho deben plantear la necesidad de transformar la cultura legal y hacer de esta una herramienta para la reforma judicial.
Finalmente, quien fuese mi profesor de Filosofía del Derecho, se ocupa de leer el Derecho y su enseñanza a partir de un escenario tan disímil y difuso como es el propuesto por la globalización. En “Enseñanza del Derecho y Cultura Legal en tiempos de globalización”, se nos presenta los puntos de encuentro y fuga en los cuales el contexto globalizado golpea instituciones y derechos, a partir del discurso del acceso a la justicia, y considerando las profundas asimetrías que acompañan actualmente al proceso de globalización. En ese sentido “la reforma de la enseñanza debe enfrentar este problema y para ello debe asumir que el proceso de ajuste de las realidades locales, debido a las demandas de la globalización, puede generar consecuencias sociales de diverso alcance (…)”, lo cual nos dice el autor, debe leerse como una oportunidad, un reto para las escuelas de Derecho que deben “aprovechar la globalización; en otras palabras: debe maximizar el significado estratégico que tienen los derechos fundamentales”, ello para la construcción de una sociedad democrática y justa.
En resumen, se trata de “explorar el impacto de la formación legal en el desarrollo de la actividad profesional”, para ello el profesor Gonzales reúne una serie de cifras e indicadores, sobre los cuales construye una lectura crítica de la significación en la vida institucional del país de la enseñanza del Derecho, a partir del estudio de sus espacios, sus actores, tiempos y escenarios.
Gorki Gonzales, doctor en Derecho por la Universidad de Pisa, pone en el debate de lo público un tema que resulta fundamental: la necesidad de volver la vista sobre los hombres de leyes y los espacios y los modos en que son formados, pues a partir de dichas convergencias se construye en tejido social. La reforma de la enseñanza del Derecho aparece en la historia de la universidad peruana como una suerte de ilusión, como un inalcanzable e irrealizable molino de viento, no es, sin duda, el profesor Gonzales un iluso Quijote, pero ha tenido rigor y acierto para señalar que los perros no ladran y esa es una señal… de que hoy por hoy “no avanzamos”. Se abre, en este sentido, una tarea pendiente y una necesidad hacia el futuro.
Tripita
Junio 26, 2008
Se llamaba Juan, Juan de los Santos Castellanos Rojas.
La calle, y en estricto su abuelo, le pusieron “Tripita”.
Yo le conocí unos años antes del boom de los comicos ambulantes. En aquellos días el centro de Lima, se ofrecía como reto para aquel grupo escolares del Externado Santo Toribio.
Un buen día, antes de terminar la formación, salimos por la puerta trasera del colegio. Volvimos por la plazuela, subimos el puente, bajamos al jirón de la Unión por la calle en la cual se encuentra el Colegio Monserrat.
Fue un día duro, el jirón de la unión estaba resguardado a cada paso por mendigos, locos y niños que estiraban las manos ensuciando la camisa blanca.
Allí donde ahora hay un Mc donalds, no logró recordar que existía. Recuerdo sí que intentaron vendernos un discman “nuevecito” a 50 soles (en aquellos días, un discman “pitito” no podía bajar de sus bien pagados 120 dólares)…, recuerdo que un colega expreso su deseo de adquirirlo (le parecía un negocio “redondo”). Recuerdo también, que dudoso, llame al Tango Motorola 300 de mi padre, y le consulte (mi padre trabajaba en esos días en la DININCRI, en la avenida España, entonces no estaba tan lejos, y saberle cerca me brindaba cierta seguridad). Mi padre, me dijo una cosa bien concreta: “uno, no compres nada, ni dejes que tu amigo lo haga; dos, si se anima a comprar dile que le darán jabón!”. La moneda se termino.
Nos persignamos, luego de cruzar la calzada, frente a la Iglesia de La Merced, y proseguimos camino. Al pasar el Palais Concert, un joven, con pinta de trabajar en la Bolsa de Valores, o algo así (estaba enternado, pero sin pinta de ser abogado, más bien pensé: economista), rompió en llanto, maldecía y buscaba sin exito algún policía… al pasar frente a nosotros, dejo caer al piso una cosa verde, cortada en forma circular: era el discman que cale abajo nos habían ofrecido.
Caminamos hasta la Plaza San Martín. Ante la disyuntiva de subir al Parque Universitario o bajar a Quilca, uno dijo que aunque ir al Parque Universitario era más peligroso, allí estaban los cómicos ambulantes…
En un escenario que en crónicas de aniversario de nuestra independencia aparece como majestuoso, se encontraban pirañitas, choro de poco monta, ebrios que dormían la mona desde hacia varios días.., ebrios ecologistas, regando las plantas vía propulsión a chorro del meato urinario, escolares pirañitas, escolares trabajadores, y ambulantes, ambulantes, ambulantes y miles de ambulantes… tomando todas las veredas (o los bloques amorfos de concreto que hacían sus veces) para vender y revender lo que lícita o ilícitamente ofrecían.
Allí estaba un instructor que mostraba su pericia en las artes marciales, y vendida folletines de la editorial de “Toribio Ayarín Injante” a un sol. Más allá, se ofrecían productos para sacar brillo a la plata, al oro, etc. a medio sol. Enfrente, se vendían navajas, chavetas, nudillos… Allí estaba la señora con su carrito de Monterrey, vendiendo tunas y “guabas” (pacay), al lado un joven psicodélico a quien compre un cassete de Los Nosequien y los Nosecuantos… y la lista seria de nunca acabar.
En el Parque Universitario estaban todos, no eran famosos y aguardaban la mejor hora para llenar sus bolsillos con las monedas que otros podrían prodigarles. La mejor hora, como luego nos informarían es aquella en la cual las secretarías, los oficinistas, y etc., etc. salen de trabajar, entonces ellos estan al ruedo a las 5pm, 6pm, 7pm, 8pm, y hasta las 10pm.
Sin embargo, la hora del almuerzo también sirve. Nosotros y otros curiosos eramos la prueba.
Recuerdo a Mondonguito, quien además promocionaba sus cassetes, del sello: “discos del pueblo, qué rico!”, estaba junto a él el poeta de la calle, Blackaman (el político del grupo, que daba cuenta de cómo el cólera había sido un psicosocial del gobierno de fujimorí: “acaso los pollos no toman agua?, a ver, tu flaco, si tu, no te hagas el gil ni vengas a sorprender, has visto a un pollo hirviendo su agua?, usted señor, poniéndo la tetera?, entonces pues!, caraCHO!…” y así proseguía indignado)… Danny pasaba el sombrero y tenía pinta que al menos descuido te robaba, Kike inspiraba una suerte de confianza y hacía más que de cómico de Fakir… y allí estaba Tripita.
Tripita llamó mi atención por sus ojos claros y su complexión escualida. Su voz aguarrientosa era un elemento más. Yo, que aun pertenecía a Los Toribianitos, no entendía como diablos podía seguir gritando con esa voz de lija, de thiner, de aguarraz…
Su show fue tremendo, dominaba el ruedo, vendía sus golosinas, pedia aplausos, propinas, besos, jugaba con la gente. Todos tenían temor de que “se la agarrara contigo”. Recuerdo que había un moreno allí, entonces Tripita empezo a bromear con los negros. Que los negros por arriba, que los negros por abajo. El moreno empezo a incomodarse. Tripita se acerca y le pregunta: “te esta molestando?”. El moreno no dice nada.Tripita le había ganado el vivo. Luego, hecho un lord inglés y caminando con un aplomo que ya lo hubiese querido Blair, se acerca al moreno y le dice estrechando su mano, “una bromita moreno!, no te vayas a molestar!, la burguesía quiere un arte que estupidice al pueblo, nosotros no!, nosotros buscamos hacerte pensar por medio de la risa!…”, el moreno asiente. Tripita avanza, regresa sobre sus pasos y acercandose al oído del moreno pregunta en voz alta: “perdona, dime, cómo te llamas!?”…
Luego, se aparta del oído del moreno y grita: “PERO CÓMO QUE KINGKON!, no te pases pues moreno!!!”
Ignoro si era fino o no, muchas veces le ví, en el Parque Universitario antes del boom, en la Alameda Chabuca Granda despues de este…
Ahora se ha ido.
He visto con un nudo de tristeza en la garganta sus últimos videos, me ha llenado de pena… y me ha forzado a arrojas estas líneas en el blog… Luego de más de 30 años de hacernos reír, todos le dimos la espalda…
Ignoro si se lea bien, pero particularmente, esas experiencias, y haberle podido ver a él y a otros, me han permitido entender y dar los primeros pasos, desde la escuela, en esto que es el tratar de comprender nuestra patria…, el aprender a quererla… y luchar por transformarla…
En fin, Tripita, ahora ya todo ha pasado… desde algún lugar ríes ya sin temor, ni ambagues…
NOTA: acabo de recordar un tema más sobre Tripita: era un “vivo”, no se dejaba pegar, ni lornear. Recuerdo que me impacto mucho ver como pese a su físico, los habitantes del Centro de Lima y del Parque Universitario… le tenían ley
Sobre la nominación democrata
Junio 23, 2008
Mal y tarde, como las cosas que hago en estos días donde todos los pendientes se reunen para pasar la factura de mi dejadez… veo este video, encontrado aquí.
Son ocho minutos editados por la revista Slate, en los cuales te educas sobre lo que fue aquel periplo democrático.
NOTA: en el blog de VANGUARDIA universitaria, Oscar Miguel ha posteado sus impresiones sobre el evento del CUA PUCP, producto del cual, algunos apristas bastante fornidos y con pinta de malos, así como el señor Mauricio Mulder (a quien vieron cual cowboy en larcomar el fin de semana) terminaron diciendo algunas cosas, no muy importante, en un aula de la PUCP.








