Carta a Santi Clos
Diciembre 25, 2008
Le ví hace un año, en el cafe bar Habana. Este año vino de nuevo, y con el buen Miguel Ángel, tratamos de llevarlo a la PUCP.
Al margen de estos detalles, dejo aquí a Frank Delgado.
just push play.
Escritora Gaviota, sos grossa (sabélo)!!
Diciembre 20, 2008
nota: el contenido de este post (concretamente el video, así cuidado con el play) puede lacerar honras, honores, ladigestión, el duodeno y el yeyuno. Aplica lo mismo para el fotolog de Cristo, aunque ese, confieso, es grosso!
Escribo al borde de las 4am.
Junto a la cama esta el retrato de Martín Caparrós, en la contratapa de Valfierno: estamos a 10 o 15 páginas del fin, y como es usual, se me da por prolongar los finales de lo que lo leo.
Me tomo una nada para hacer el recuento y saborear lo leído. 337 páginas, las empezamos el martes o lunes, las hemos disfrutado.
Actualizo el twitter y veo, cortesía del Chino Migraña, a Escritora Gaviota (que aparece en el blog de Cayo).
Son días difíciles, para variar. Hay que tomar, forzadamente, algunas decisiones. Me pregunto si tomaré las mejores. Qué caso tiene: no lo sabremos.
Entonces, no lo pienso mucho, y decido perturbar a los demás, con este texto que es un perfecto WTF, como bien señala el citado Chino Migraña (yo, humildemente lo he calificado como algo grosso, siguiendo como alguna anotara, al fotolog de Cristo).
Como bien ha dicho Cayo: por esto fumo marihuana (el mono que justifica su lealtad, suscribiría sin duda esa frase, aunque ya retiro su post, porque su mami lo leyó o podía leerlo).
Aquí la señora, Escritora Gaviota y su canción para que no haya sida.
Valfierno
Diciembre 17, 2008
Supongo que fui un niño feliz hasta que me di cuenta de que tenía que serlo. Hasta que vi cómo mi madre estaba pendiente del menor detalle de mi felicidad y me pareció que debía tener algo demasiado frágil si era preciso cuidarla de ese modo. Entonces me resultó mucho más difícil conservar un estado que corría -eso parecía decir mi madre, su actitud- el riesgo de romperse todo el tiempo. (p. 25)
VALFIERNO/ Martín Caparrós









