nosotros.

Decía Tomás Eloy Martínez (QEPD), que el único patrimonio del periodista es su buen nombre y que cada vez que firma algo, arriesga perder, en parte o en todo, ese patrimonio.

Pasa lo mismo en lo que hacemos, y con mayor énfasis para quienes participan o pretenden participar de lo público y su servicio. También en política estudiantil.

Ayer, conversaba con quien aparece como un gran amigo, sobre el APRA y su posibilidad, sobre como ha sido el APRA y no otro ni nadie, el centro que marcó la vida cívica del país.

Ayer, el gran timonel García manda a quienes lideran la estrella al diablo, en uno de esos arranques que no dejan de hacerme pensar en mí mismo (perdonen la estupidez). Don Jorge del Castillo, la posibilidad aprista para la presidencia, ha sido puesto al descubierto, dicen los compañeros, por otros compañeros infraternos. Don Omar Quezada, vendedor de lo ajeno, y el congresista minero que evade y nos empobrece.

Nadie sabe nada, nadie opina nada. Que se vayan al diablo, y no a prisión. Que se vayan al diablo, pero no los expulsamos del partido. Que se vayan al diablo… que es donde quizá esta don Haya de la Torre, a cuenta de toda la pobredumbre que ahora inunda su legado… cómo no dejo un testamento a lo Riva Agüero!

Hoy, algunos han perdido su patrimonio.

En DEFENSA de la PUCP

Se han dicho muchas cosas, algunas ciertas, la mayorìa desacertadas. De todos lados y muchas personas se han pronunciado.
Aquí un acierto (caliente, caliente) que sale mañana, para que todos tengamos elementos de juicio y sepamos apreciar por dónde van los tiros y por dónde deberían.

ps.- sobre Walter Muñoz Cho, no se menciona que su primo fue Director del Colegio Externado Santo Toribio (fundado en 1847), llegando a pagarse, además de su sueldo, vía recibos por honorarios, hasta de 14 mil soles. Luego el Externado Sto. Toribio quebrado y cerrado. Oh!

trámites


Pido los documentos.
Estoy fuera de hora y estoy lejos de todo.

Me dicen que llene unos formularios, los lleno.

Tendré los documentos!

Me dicen que firme aquí e ingrese por mesa de partes. La mesa de partes esta cerrada.
Que espere, que van a consultar.

Que regrese mañana dice aquel señor que tiene en sus manos los papeles que requiero, pero que me hará volver desde el fin del mundo hasta Arabia.

Lo miro con amor y le digo, como le dijimos a un burdégano contador de votos ya retirado: PAZ EN EL CALLAO.