pequeños hombres

Algún día compartiremos los entretelones que estuvieron presentes cuando tuvieron que reunirse distintas fuerzas políticas en el Malecón 28 de Julio, en Miraflores, para definir quien sería el 47avo. Presidente del Perú: don Valentín Paniagua.

 

Han transcurrido 10 años desde que con dignidad y firmeza asumió un cargo que le quedo pequeño.

 El país no votó él. Y ciertamente no lo eligieron cuando se presento la ocasión.

 No obstante ello, el 22 de noviembre del 2000, asume con humildad la primera magistratura. Convoca personas de primer nivel, instaura la Comisión de la Verdad (con la que se puede estar de acuerdo o no, pero que cuánta falta le hacia –y le sigue haciendo- al país), y hasta logra que se capture a Montesinos.

Valentín Paniagua fue un político digno y correcto. No se menciona mucho, porque parece que le restaría puntos a su figura, pero también era un hombre de su partido: Acción Popular.

  Hoy es justo y bueno recordar a uno de los pocos hombres que han hecho política con dignidad y tesón – desde sus inicios como dirigente estudiantil en Cusco-. También es saludable recordar su procedencia, a la que algo deben deberle.

 

Don Valentín fue militante de Acción Popular, partido del que fue Secretario General en 1998 y también Presidente.

 Fue Ministro de Estado (y tuvo como secretario, a uno de los principales artífices del consenso necesario para su propia presidencia: el dueño del recinto en el Malecón 28 de Julio) en los dos gobiernos del Presidente don Fernando Belaunde, fundador de Acción Popular.

 Acción Popular, un partido grande y noble, un partido que se precia de ser la reserva moral del país, pero por el que nadie apostaría… como no apostaron por Paniagua.

 Ahora que se recomponen los partidos –permítanme creer eso-, ahora que personas logradas intentan insertarse en ellos, y ahora que los jóvenes buscan hacer política para cambiar el país, creo que es momento de forjar y construir institucionalidad.

Don Valentín, que tu ejemplo nos ayude, hoy que desde las aulas, los estudiantes se imbecilizan con el poco o ningún poder que creen detentan, hoy que desde los inicios muchos se cambian las camisetas en función de sus ridículos intereses. Hoy, necesitamos espacios firmes y generosos, tan propositivos como críticos, para construir verdadera democracia.

Democracia de la deliberación que permita y garantice que cada persona pueda expresarse con libertad y cuente la posibilidad genuina de elegir, pues en esta radica la moral, se encuentran los ideales y las fantasías, así como las herramientas para una vida buena que persiga la felicidad.

 

NOTA:

i) Toda las imágenes han sido tomadas del Gran Combo Club. Aquí, se aprecia un importante recuento gráfico de aquellos días. Observar bien quién es quién-

ii) Aquí un texto del blog Huellas Digitales de El Comercio.

iii) Para quienes no lo recuerdan, la elección de Paniagua se dio en sesión especial del Congreso de la República, el 21 de noviembre del 2000.

Luego de la renuncia por fax de Fujimori, los llamados a asumir la Presidencia eran los vicepresidentes, en orden de prelación, Francisco Tudela van Breugel Douglas y Ricardo Márquez, sin embargo, ambos prefirieron no abusar de su suerte.

A renglón seguido, la Presidenta del Congreso, Martha Hildebrandt, también fujimorista, recibe una moción de censura, quedando libre el puesto Primer Mandatario.

Allí, por 64 votos, Paniagua logra vencer al entusiasta Ricardo Marcenado Frers, fujimorista que alcanzó 51 votos en dicha contienda, y que bien pudo haber dado la sorpresa (para elegir al Defensor del Pueblo se requieren 80 votos del Congreso, pero en aquella ocasión, con 64 tuvimos Presidente).

Y esa es la historia de cómo así tuvimos Gobierno de Transición.

La Vanguardia que les pertenece-

 NOTA: me gustaría compartir un correo de Ricky Solano, Secretario Ejecutivo de Vanguardia, así como reconocer el gran trabajo que hoy como hace un año, ha realizado, poniéndose el equipo al hombro, en su persona mi reconocimiento a todos los que han hecho posible que esta campaña sea grande y buena)-

 

Recibo correos, notificaciones y llamadas que con alegría me felicitan. Leo palabras y escucho voces que me agradecen.

 Ninguna de estas cosas es merecida.

 

Ayer, se libró un nuevo proceso electoral, en el que Vanguardia Universitaria con su moderna imagen VANG, postulaba al Centro Federado de Estudios Generales Ciencias.

 Vanguardia ha triunfado.

El equipo liderado por Vero Córdova ha conseguido imponerse y prevalecer. Con ellos toda la Vanguardia renace y se llena de alegría.

Uno de los vanguardistas más fuertes y leales (sabes bien por qué lo digo), me pone en el muro de fb: “La vanguardia que tú creaste acaba de renacer. Siéntete orgulloso carajo!”.

 He intentando buscar palabras que decir en respuesta, pero sólo me ha salido confesar con honestidad que “La Vanguardia les pertenece”.

Son más de 7 años de Vanguardia, en los que muchas cosas han pasado. Sigue siendo nuestra historia y tradición, una de servicio, trabajo y lealtad. Más allá de quienes estuvimos al inicio y quienes al final, somos una institución fuerte y grande, que tiene la misión de gestar una Universidad distinta para lograr un país diferente.

Al Consejo Directivo actual, mis más sinceras felicitaciones. A los vanguardistas todos, quiero que sepan que me siento lleno de alegría y orgullo, sentimientos que también comparten los mayores que conmigo emprendieron esta historia.

 La Vanguardia sigue siendo así, mucho aguante y keep going!

M.

Ps.- saludo también a Reforma Comunica, lista en la que Alicia Rojas, vanguardista, participa como Vicepresidente y que ha vencido en la Facultad de Comunica, saludo también a Henry Ayala, quien ha dado buena pelea aunque la suerte ha sido de forma fraudulenta (como diría Torrente). Va un abrazo a Javier Albán, gran muchacho a quien recuerdo con su horrible uniforme de cole en las oficinas del Departamento Académico de Derecho, en la PUCP, y por quien tenemos gran cariño y mucho respeto. Javier ocupa ahora el asiento que nos tocó ocupar cuando Vanguardia inicia el camino, Javier es el nuevo Presidente de la FEPUC.

Docere, movere et delectare

Las buenas ideas no solo deben serlo sino también ser adecuadamente presentadas.

Ayer, luego de algún tiempo, y gracias a la invitación de Vanguardia Universitaria, tuve ocasión de compartir un Taller de Debate con los integrantes de algunas listas para diferentes Centros Federados.

La idea ha sido brindar herramientas que contribuyan a que los muchachos que ahora apuestan por hacer política en las aulas, puedan exponer sus ideas y argumentos de la forma más clara, adecuada y contundente posible.

Para ello, practicamos sobre el pucho, dinámicas que abonen a su agilidad mental, a la facilidad de la palabra y su capacidad dialéctica.

Hemos trabajado con rigor, corregido como cuando Cicerón, la pronunciación, el tono, el ritmo, la sonoridad, los gestos y cuanto defecto se pudiera observar. Hemos combinado las formas y los contenidos, y fijado la atención en ambos.

He visto talento, y es justo reconocerlo, saludarlo. Hay mucho por hacer y ha sido una alegría poder estar al inicio.

El tiempo quedo corto y hubiese sido genial poder contar con un par de sesiones más.

Escribo esto, pues quizá he sido muy severo, quizá los he maltratado mucho, quizá también, no lo suficiente.

En mi defensa digo que la situación lo ameritaba, que las condiciones no demandaban sino enfrentamientos duros y descarnados, entre los extraños que ayer llenaron el aula.

No albergo dudas: vencerán en sus debates, se sienten confiados y hemos logrado ensayar, corregir, ensayar, corregir y volver a ensayar.

En el país no tenemos una cultura de debate, y esto tiene un impacto intenso en como interactuamos con el otro. Uno discrepa y el contendor estima que esto es un asunto personal. La gente se torna resentida, se ofende y etc.

Sin polémica, sin crítica, sin dialogo, sin propuestas, sin debate, no hay democracia, no hay deliberación, no hay desarrollo. En la disidencia, la libertad, en el silencio, la unanimidad en el error.

Un amigo me escribe desde los extramuros, con entusiasmo y constancia, que no olvide, que recuerde siempre, que las personas con vocación política son seres de otra especie (y parafrasea a Felipe González):

“los políticos (o los que pretendemos serlo, aspiramos a serlo, o estamos destinados a serlo), los verdaderos políticos, somos seres de otra especie. Consistencia y lucidez para ver la realidad y el análisis de la lucha política, capacidad de soñar en una utopía transformadora que haga un mundo más justo, inmenso amor por el país, humildad para rectificar y firmeza para seguir el camino. No te olvides de eso querido amigo, y no te dejes avasallar por las corrientes dominantes de los que se “arañan por todo”…”

Ps.- me llevo a casa la fortaleza emocional que uno de los muchachos, miembro de vanguardia, pudo demostrar. Allí señores, tienen un nuevo líder.

la basura del Rímac-

 El Rímac es mi barrio. Conozco sus calles, sus quintas, sus largos callejones. He transitado por allí durante todo el tiempo que duró la escuela.

El Externado Santo Toribio, colegio de varones fundado en 1847, que fue mi hogar, se ubica en el Jirón Virú, a unos pasos de la Avenida Tacna, junto a la Plazuela del Señor de las Cabezas, justo al pie del Puente Santa Rosa. Teniendo al Santo Toribio como centro de operaciones, nos aventuramos en veces muchas a explorar y descubrir el Rímac indómito.

 El Rímac no es San Isidro, ni Pueblo Libre, ni Miraflores. La delincuencia campea, la criminalidad asoma sin temor. Las drogas se consumen con entusiasmo y la inseguridad es la norma. Uno camina con celo y cuidado por sus veredas marchitas y polvorientas.

 El Barrio Obrero, que es como verdaderamente se llama el Rímac, es clave para la vida de Lima. Conecta el Cono Norte de la ciudad con el casco histórico. Ídem con ese otro país que es San Juan.

 Alguna vez, el Rímac fue hermoso. Hoy, sin embargo, a su estado actual se suma el abandono en el que el reeleccionista Leyton (que no logró la reelección) ha dejado al Barrio Obrero sumido en la basura.
 
Los vecinos han reclamado que desde la derrota de Leyton, los servicios de recojo de basura, así como los de seguridad ciudadana, se han retraido, es decir: no se prestan.
Ello resulta alarmante, considerando no sólo que es una falta de corte legal que merece una respuesta, sino que en los hechos, el Rímac produce 190 toneladas de basura al día.
 
Es necesario que se supervigile no sólo en el Rímac, sino en los lugares a donde los alcaldes no han sido reelectos, la correcta transferencia y el no abandono a su suerte de las comunas. La ciudadanía no puede verse afectada por la falta de continuidad de los servicios por los que de cualquier forma, dicho sea, seguirá pagando.
 
 

imparcialidad de las palabras-

 

El poder de nombrar refiere a que sólo existe aquello que es susceptible de ser descrito por medio del lenguaje. Las reglas que conforman todo ordenamiento jurídico se valen del lenguaje para delimitar e imponer sus contenidos.

 No existe imparcialidad en el lenguaje. Cada una de las palabras de las que nos valemos presuponen y afirmar un elenco de preconceptos e ideas, todo un sistema de juicios y evaluaciones, sobre las que que quizá no hemos reparado.

No existe imparcialidad en el lenguaje, tampoco en lo demás.

Una pregunta me asalta antes de terminar: entonces, ¿de qué hablamos cuando hablamos del derecho como imparcialidad?