A propósito del Negro Mama, que hace noticia una vez más, unas líneas de don Roberto Saba, en una entrevista que comparte con Owen Fiss:
El mero hecho de sentirse “dañado” por una expresión no puede implicar una justificación para limitarla, del mismo modo que el sentirse afectado por la conducta de tercernos no puede ser la única razón que permita prohibir esa conducta o que autorice el reclamo de una compensación posterior. Yo puedo sentirme muy afectado por considerar que la forma en que usted viste hiere las más básicas reglas de la estética, y eso a mi me daña profundamente, pero eso no puede ser suficiente para justificar una regulación respecto de la vestimenta de la gente. El daño debe ser real y debemos ser capaces de establecer standars para determinar cuándo y de qué modo ese daño tiene lugar. (…)
voy a decir: que interesante!
porque me lo resulta a muchos niveles eh!
hablamos =D
espero que conversemos pronto.