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Ahora celebramos 6 años, ya entregamos la posta… deberías saber por qué… la vanguardia sigue siendo así!, ya sin nosotros, pero bien, igual!

deberias saber por que

 

La Vanguardia sigue siendo así! (2003-2008)

El año académico inicia, y con él algunos estudiantes volvemos a las aulas a culminar nuestra carrera, otros vuelven a continuarla y los más inocentes (todavía) a dar inicio a la etapa formativa más importante de sus vidas.

 

La Pucp es sin duda la mejor opción que una persona informada y con los fondos necesarios puede tomar. Es una decisión privilegiada. No todos podemos estudiar en la Pucp, no por un tema de capacidades, destrezas, conocimientos o habilidades: la inteligencia como la belleza son las virtudes más desigualmente repartidas, me dijo alguna vez a un profesor amigo cuyo apellido es Alegría.

 

Desde mi ingreso a la Pucp muchas cosas han pasado: he conocido grandes personas: mis más grandes amigos los he hecho aquí, y los maestros más memorables también los cuento aquí. También he perdido algunos amigos –aún hoy ignoro la razón concreta de ello, lo cual me hace sentir más tonto- y he visto las peores facetas de profesores e incluso maestros que alguna vez respete muy mucho, y que no supieron defender con el ejemplo las ideas que propugnaban en el discurso.

 

Desde mis primeras clases, supe que no quería que mi paso por la Universidad fuese estéril: nunca quise que la Universidad pase por mí, sin haber pasado yo por ella. Maestros y amigos, como Henry Galecio, Fabrizio Arenas, Carlos Chávez y Úrsula Paredes, abrieron un universo nuevo ante un deslumbrado cachimbo del T-10, a través de sus exposiciones y lecturas, marcadas por una apuesta humanista y comprehensiva del conocimiento; y por vincular dichos insumos a la realidad. Fue a partir de lo estudiado en la clase de Realidad Social Peruana que dictaba don Henry Pease que un grupo de estudiantes empezamos a reunirnos frente a la cafeta de letras, sin otro animo que compartir nuestras inquietudes sobre el país, nuestra ciudad, nuestra historia, la universidad, o la sencilla y fascinante literatura, o algún otro tema que estuviésemos viendo o leyendo en nuestros cursos. En el 2003, fundamos un grupo estudiantil, y en la anomía de su existencia: nadie se animo a consensuar un nombre sin consensuar las ideas que nos alentaban como requisito, nos dedicábamos a la crítica y la reflexión de textos aplicados a las cosas que pasaron y pasaban en el país. Hacía el 2004, nace La Vanguardia, formación incipiente de jóvenes brillantes que tentaron y se hicieron de la Federación de Estudiantes (FEPUC) cuando esta cumplía 50 años. Aquello de la FEPUC no resultó exactamente como nos lo imaginamos. Fricciones internas, falta de compromiso de algunos, enfermedades y tensiones familiares de otros, pequeñas pugnas sin sentido y demás problemas que el ego acarrea (el mío, en aquel entonces, por ejemplo), así como la idea de subjetividad (la relación del sujeto consigo mismo) llevada a una esfera totalitaria y egoísta, nos pasaron la factura hacia el cuarto final de la gestión, y terminaron en una Asamblea de Delegados como escenario de contienda de formalidades y acusaciones sin asidero. Aquellos días fueron duros, pero no nos amilanamos. Aprovecho para agradecer a quienes estuvieron allí, fervorosos creyentes de las ideas que nos llevaron hasta donde llegamos y que nos mantienen unidos aun hoy.

 

Fuimos la FEPUC más joven, aprendimos mucho y maduramos allí, sobre la marcha. Salimos airosos de las acusaciones que amigos míos levantaron en mi contra y en contra de sus propios amigos. Por allí se colgó un video editado, distorsionando la verdad de la milanesa y debo decir que quienes se suponía nos iban a “acusar”, nunca pudieron hacerlo: se les fue la voz, perdieron lo papeles, se pusieron rojos como ciruelas y al final no salió palabra alguna de sus bocas: así lo recuerdo y quizá quien tenga el video podría prestarlo para corroborar lo que digo.

 

Nuestro paso por la FEPUC tuvo sus bemoles y es justo decirlo. Sin embargo, los planes y las ideas de trabajo fueron geniales, sin ninguna duda. Esas ideas no fueron de mi autoría en su totalidad, sino que nacieron de muchas tardes, varias noches y algunas madrugadas de trabajo duro de personas valiosas y destellantes, a quienes admiré mucho y a quienes aun hoy estimo. Ellos saben quiénes son, y me complazco de aquellos a quienes cuento entre mis hermanos vanguardistas y a quienes cuento entre mis amigos. Sé también que en algún momento retomaremos el camino con quienes nos vimos peleados, pues reconciliarse y aprender de los errores cometidos es parte de vivir y crecer.

last day en fepuc, snm, la vanguardia es asi!

 

En el 2005, tomamos el nombre que nos acompaña hasta el día de hoy: Vanguardia universitaria. Desde la Federación hicimos cosas importantes: elaboramos el proyecto de la Defensoría del Estudiante, proyecto que ha sido caballo de batalla de un sinfín de candidatos a la REA y la FEPUC en los últimos años (quienes dicho sea de paso no habían ni siquiera leído el proyecto). Se instauró, para el reparto de los fondos de la Federación, una formula redistributiva compleja, la cual obedecía a principios económicos y también de justicia; y que según supe se viene usando. Trabajamos con la Municipalidad de Lima, también con organizaciones de base. Oficializamos la participación de los Centros de estudiantes en las Juntas de Presidentes y tratamos a los centros federados y no federados como iguales. Apoyamos en un momento difícil a nuestros compañeros de las universidades nacionales: UNI, San Marcos, Universidad del Callao, Villareal, Agraria La Molina, y a través de conversaciones con congresistas valiosos logramos que se aprobara una ley, que zanjó temporalmente el asunto, y se terminara la huelga. Vimos nacer y tomar forma a la tesis del ingeniero Ísmodes: los e-quipus, e integramos a la Facultad de Ingeniería, el CEFACI y sus asociaciones a la Federación, siendo la FEPUC vanguardista la única que participó como jurado en la Semana de Ingeniería, tanto más, fue representada por un estudiante de Derecho, quien suscribe estas líneas. Incluso, luego de concluido el mandato, seguimos participando de dicha Semana, por invitación del CEFACI, y pese a seguir siendo de Derecho.

 

Hacia el 2006, algunos de los miembros de Vanguardia, nos embarcamos en un voluntariado junto a un grupo de estudiantes jesuitas. Parco y Llocllapampa fueron los destinos de la labor social emprendida aquel verano. A nuestro retorno, empezamos nuevamente las reuniones y los proyectos. En ese mismo año, nace Puntos Suspensivos, una revista de penetración crítica y cultural.

 

Durante el 2007 nos dedicamos a sentar las bases de lo que será el devenir de Vanguardia universitaria, llegando a definirnos de la siguiente manera:

VANGUARDIA universitaria es una organización humana, plural y multidisciplinaria, reunida bajo los ideales de libertad, equidad y solidaridad, en un reconocimiento abierto de la otredad, con un fuerte compromiso social y de cara a una búsqueda constante de la justicia como valor.

Los vanguardistas buscamos crear ESPACIOS DE CULTURA, CRÍTICA e INVESTIGACIÓN, espacios donde se fomente el DIÁLOGO y el DEBATE sobre cuestiones relevantes en la esfera de lo PÚBLICO y que propicien INTERACCIONES SOCIALES que formen IDENTIDADES.

 

El tiempo ha pasado y ha pasado también mucha gente valiosa por la Vanguardia, y aún hoy seguimos en la brega: somos, dentro de las organizaciones estudiantiles de nuestro tipo, la más antigua y la más vigente. Durante el verano del 2008, hemos venido trabajando un ambicioso esquema de trabajo y proyectos que vinculan lo aprendido en las aulas con las necesidades del país, partiendo de la premisa de que los estudiantes universitarios accedemos a un bien invaluable sin mayores méritos nuestros. Creemos que es justo retribuir a la sociedad que nos permite educarnos, algo del bienestar que poseemos. Ese es el compromiso que impregna nuestra labor y la línea editorial de nuestra humilde publicación.

Trabajar los temas que importan al país desde una perspectiva crítica y académica, a partir de una lectura del país que nos vincule real y genuinamente con el presente y devenir de la realidad social peruana es para muchos vanguardistas más que un compromiso, una necesidad personal cuya satisfacción nos hace más libres cada día y nos ayuda a conciliar el sueño por las noches. Hoy siempre fue el momento de atreverse, lo importante es darse cuenta que el mañana depende de tomar esa decisión cuanto antes.

Ser vanguardista es anteponerle al yo, el nosotros…, es luchar a contracorriente, tener la fuerza y la templanza suficiente para ser más grandes que nuestras diferencias, y el coraje necesario para comprometerse con la verdad y la justicia, y hacerla prevalecer con valentía y sin ambages; ser vanguardista es aventurarse con fe en el futuro y en la construcción de un proyecto conjunto de largo aliento. Si deseas que tu paso por la universidad no sea sólo retórico, si deseas crear espacios y gestar proyectos para transformar la sociedad en serio, la invitación está hecha desde hoy.

¡Lo posible ya se hizo, lo imposible está en nuestras manos!

la VANGUARDIA es ASI!

banderola vanguardia 2005

 

Agradezco el apoyo en la revisión de un vanguardista de extramuros, Edward Dyer.

Recuérdese la huelga de los docentes por la homologación de sus salarios.

Cfr. Presentación de la Organización estudiantil Vanguardia universitaria (e-quipu): http://equipos.pucp.edu.pe/equipos/ver.php?id=140

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