Los jueces
Noviembre 26, 2009
Un libro es siempre tarea titánica. Toda empresa editorial lo es: desde la más humilde, un pasquín, una revista, hasta las más complejas, la culminación de una gran obra, de la tesis que hablara por nosotros cuando ya no estemos.
He trabajado buena parte de la vida vinculado a temas editoriales: en la revista que fundé y de la que soy director (a la espera del recambio),y que ahora sale también en edición Web: www.puntosuspensivos.pe, pasando por mi participación de 2006 a 2008 en DERECHO PUC, publicación oficial de nuestra Facultad, y sin dejar de lado, libros como el Pizzorusso, o el de Gorki Gonzales (2008).
Hoy, es este último quien culmina Los Jueces, tesis doctoral que le valió el sobresaliente en la Universitá di Pisa (Italia).
Nos reunimos todos hoy, a las 7:30pm, en el Centro Cultural PUCP, para acompañarle y hacerle el aguante (todo esto en el marco Seminario: Jueces, Constitución y Derechos Fundamentales). Comentan el librolos profesores César San Martin (ajá, el del juicio a Fujimori) y don César Delgado Barreto (ex senador, ex ministro de Estado y gran maestro y amigo).
Sobre Los Jueces, de mi gran amigo y maestro, Gorki Gonzales, puedo decir que con sinceridad ignoró mi participación en dicho texto, pese a que sé (de buena fuente) que se me agradece inmerecidamente en los créditos. Puedo dar fe, eso sí, del trabajo intenso y casi frenético al cual Gorki se entregó, desde el año que se fue y casi todo este que amenaza con irse, desde los días soleados en el local de la Clínica Jurídica PUCP (junto al IDEHPUC), llegando a las mañanas grises del fundo Pando. Gorki muestra de modo crítico lo que ha sido el devenir de los jueces, la carrera, la independencia, los avatares que estos jueces y Jueces han tenido con los otros poderes, e intenta articular ideas para una cultura jurídica fresca, fuerte y valiente. Para la construcción de la cultura jurídica nacional que no hemos tenido y que tanta falta nos ha hecho y nos hace.
Este libro es, entre tantas otras cosas, un libro de historia, un manual y sobre todo una invitación: nos invita a repensar el derecho, los derechos y la sociedad toda, partiendo del intenso compromiso que debemos asumir y al cual no le hemos dado la talla.
Nos vemos hoy para festejar. Es así.
Los Jueces
Carrera judicial y cultura jurídica
Autor: Gorki Gonzales Mantilla
Año: 2009
Editores: Palestra editores/ Pontificia Universidad Católica del Perú
“El libro del Profesor Gorki Gonzales Mantilla aborda un tema de extremo interés: el papel de la magistratura en el Perú y la ubicación de los jueces y su actividad en el Estado constitucional, desde el enfoque de la carrera judicial. Es necesario advertir previamente que este escrito constituye una amplia y profunda reflexión acerca del modelo del ordenamiento judicial, del rol asignado a la magistratura en el sistema institucional y, por lo tanto, a las relaciones entre el poder judicial y los órganos políticos. (…)”
“(…) El libro de Gorki Gonzales Mantilla, no está demás decirlo, resulta de un enorme interés también para quienes en Italia estudian los problemas del ordenamiento judicial y amerita un juicio sobresaliente por el método de investigación asumido, el manejo de las fuentes y conocimiento de las posiciones teóricas involucradas en la doctrina europea y americana. Este libro es, además, una propuesta quizás inédita en la reflexión contemporánea de la teoría constitucional en el Perú y América Latina. Provee una historia metodológicamente crítica que descubre muchos posibles prejuicios sobre la cultura jurídica en la que se han desarrollado los jueces a lo largo de la república, este enfoque permite entender mejor los rasgos de la magistratura en el Perú de hoy. Incorpora un certero y eficaz análisis interdisciplinario y comparado que enriquece la comprensión de las instituciones y principios del derecho constitucional involucrados en el ámbito judicial. Ofrece una visión sólida de la teoría del derecho para destacar de raíz el sentido de la posición del juez en el ordenamiento peruano y las implicancias de su escenario, y también para proponer argumentos de enorme riqueza conceptual que justifiquen las posibles soluciones. Es de seguro un libro que cubre una necesidad importante en la bibliografía peruana y abre un derrotero para futuras investigaciones”
De la presentación de Roberto Romboli – profesor de la Universidad de Pisa
Carlín en la PUCP
Noviembre 16, 2009
Carlín Tovar,
HOY, en la PUCP.
Auditorio de Sociales, 6pm.
Organiza: VANGUARDIA Universitaria y revista PUNTOS Suspensivos.
INGRESO LIBRE (hasta que se llene el local!).
También en facebook.
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Carlos Sullón Ballesteros
Noviembre 5, 2009

Cabeza fría siempre. No ser impulsivos.
Ello siempre ha sido contrario a nuestra propia naturaleza, pero le hemos dado pelea. Sin mucho éxito, hay que decir.
La última vez que me indigne con gran ferocidad, tanto que no pude pegar el ojo y pase una semana pésima, fue cuando aquello de los jóvenes golpeados por VIPs y enviados desnudos a la Comisaría de Sol de Oro, esa que esta bajo el mando de Teófilo Mariño Cahuana y que queda a cuadras del boulevar de Los Olivos, donde sucedieron los hechos, en la discoteca Tonga.
Carlos Sullón Ballesteros, conversamos con él. Kenny Díaz, editor de Puntos Suspensivos y yo. Estaba lleno de temor, no tenía rabia, sino pena. La ciudad aparecía ante él como un monstruo. Ahora le es mucho más ajena que nunca, y al parecer a la vuelta de cualquier esquina, piensa, siente, puede pasarle algo… volverle a pasar.
-Volví porque le estaban pegando a mi pata- dice, mientras caminamos, camina por Lampa.
-Te parece si conversamos, nos cuentas…- intenta decir Kenny.
-Si, este, no, mejor no, dejémoslo allí, por favor…- intentan también, con los ojos que se dilatan Carlos.
-Dos minutos, como caminamos a que tomes tu carro- sentencia Kenny.
Tengo la cámara en la mano, pero no atino a grabar. Tengo pudor, pena, enfado, rabia incluso conmigo mismo. Tengo escrúpulos y no puedo ponerle REC y grabar sin que Carlos me autorice. Pienso no es legítimo, no es moral, horas más tarde pensaré y diré tranquilo que fui un cojudo (casi casi como Bolón, que esta sin Aguante).
Comenta que todo paso muy rápido, y entendemos que lo que más dolor nos causa es no sólo la fabulosa golpiza que apreciamos en su rostro y sus carnes molidas y azuladas, sino la indolencia con que nadie reaccionó y la eficiencia con que la Policía actuó: los acogió en la Comisaría, y les permitió con cortesía y humanidad pasar la una hermosa velada desnudos en una de sus celdas: literalmente desnudos, como pudieron registrar los medios que se ocupan de estas noticias: Ajá, El Chino y afines.
Hoy, la Defensoría del Pueblo anuncia en su Nota de Prensa N°201 /2009/OCII/DP, la sanción que han recibido los efectivos policiales que demostraron por qué se tiene la idea que se tiene de nuestra Policía Nacional.
El Comisario Teófilo Mariño Cahuana ha reconocido “la negligencia de los efectivos policiales a su cargo, evidenciada en el traslado de los agraviados sin prendas de vestir en la unidad móvil”. Han sido sancionados disciplinariamente:
- el oficial de guardia Alférez Richard Arias Cossio, cuatro días de arresto simple, por no dar cuenta de lo ocurrido a la superioridad.
- los suboficiales Alberto Sedano Valverde y Williams Portal Silva, con cuatro y seis días de arresto simple, respectivamente.
- el efectivo policial instructor de la investigación, Orlando Salas Ostos, relevado de la investigación policial y reasignado, luego de cumplir seis días de arresto simple. Prestará, además, dice la nota de la Defensoría, servicio en la sección de patrullaje a pie, en tanto se proceda con su cambio de colocación a otra unidad.
Un par de cosas:
y los agresores?, no digo los verdaderos, sino los otros, los civiles, los vips, nadie dice nada?, y la disco Tonga?, y su dueño?
Y eso fue todo?, no hubo abuso de autoridad?, no se configuro ningún delito?, entonces la sacamos barata, no? Ahora sé que un policía puede tenerme calato en una comisaría, por nada, exhibirme a la prensa, pasearme de aquí a allá, y al final le tocara de cuatro a seis días, según sea oficial o no,…y listo.
Lo peor de todo, es siempre fue periódico de ayer, y ya a nadie le interesa, pues el asunto mediático se mueve en función al morbo y a los derechos en juego de un ciudadano que bien pudimos ser.








