Antes de partir, Ayacucho vol. 2
Marzo 26, 2008
He dejado la habitación 225, del Hotel Plaza Ayacucho.
Mi bus parte a las 9pm, pero tengo cosas pendientes antes de irme.
Finalmente a las 6pm, tendré la ultima reunión con los chicos de la Clínica Juridica de Acciones de Interés Público de la UNSCH. Considero que mi visita ha sido productiva y hemos logrado sacar cosas en concreto, definir tareas, asignar funciones, despedirnos de quien tenemos que dejar partir y mirar con optimismo el futuro cada vez más y por lo mismo, cada vez menos, incierto que nos espera.
Considero personalmente que ha sido un gran oportunidad, y pese a que he dejado cosas pendientes en Lima, que no perdonarán mi ausencia, sino que por el contrario aventaran su peso sobre mí cuando llegue, estos días han constituido una experiencia estimulante y enriquecedorá, sin duda alguna.
Los chicos que estudian aquí, así como los chicos que estudian en las provincias, pasan mil peripecias, amén de exigencias que la propia universidad les hace. Sirverde ejemplo decir que aquí, miembros de la Clínica, de la serie 400 (que viene a ser como el 4to año) tienen clases a las 6am, cuando el día no aclarado aun. Sirve de anecdota que en más de un semestre tuvieron que estar en sus aulas a las 5am, pues parece que era la única que le acomodaba al único docente interesado en dictar la materia.
Me siento ridículo luego de haber llegado siempre tarde a mis clases con Bramont Arias durante un año (2004- I y II), y recientemente por llegar tarde a clase con Bernales, el año pasado: 8am.; y este estoy seguro que igual suerte correré con las lecciones que Haro imparte a las 7.30am.
La ciudad de Ayacucho esta en paz y quiere seguir en PAZ, pero parece que eso no lo entienden narcotraficantes, senderistas -que deben existir, pero que no estan en la UNSCH, y que si están señalarlo del modo en que se hizo no lleva a nada, sino que mas bien es estúpido-, tampoco lo entiende el gobierno central y mucho menos los apristas prestidigitadores de la opinión pública.
En ese sentido, la labor que me toca realizar aquí, pese a ser pequeña la considero importante, pues en el marco cierto proyecto del cual participo, y gracias a Gorki Gonzales, amigo y maestro, puedo venir a expresar aquí no sólo mis conocimientos sino mis más profundas ideas y convicciones acerca del país que debemos construir. He podido aprender también que Lima no es el Perú, y que la revolución -permitanme hablar de revolución- no se realiza en 1, 2 o 3 años, y no se llevara a cabo desde las aulas de la Católica. Sin duda se gestará en las aulas, y sin duda seremos sus más relevantes actores… pero debe comprender e integrar a todo el país.
He conocido estudiantes de diferentes carreras, aquí en la UNSCH, y doy cuenta que somos una generación diferente, una generación de vanguardia, sólo espero que no nos traicionemos. Lo mismo puedo decir, y diré en otro post, de los compañeros de Arequipa.
Este ha sido un post desordenado, propio de un blogero primerizo, sin embargo, no quiero dejar de compartir la idea inicial que me hizo comenzar este post y que aun no he plasmado: he paseado por las calles de Huamanga y caigo en la cuenta que las ropas que acompañan a infantes y menores, así como a sus padres, no son las mejores. Pronto vendrá nuevamente a estos reinos del señor, el fantastico fénomeno nominado: “LA HELADA“, el cual no se caracteriza precisamente por ser eventual e impredecible.
Estos fenómenos climáticos, originados por la “impredecible” combinación de vientos, altitud y relieve afectan a los ciudadanos más desprotegidos con que cuenta el Perú. Una vez más, quienes menos tienen, son quienes más padecen.
Les terribles heladas, anuncian su llegada y la muerte con que hacen su ingreso triunfal a nuestras tierras.
Pienso, los infantes ayacuchanos no estan en las mejores condiciones de enfrentarlas, tampoco sus padres. No me refiero a su buen animo de capear el temporal. Me refiero a la baja temperatura, a los vientos y ese frío horrendo que cala hondo en las carnes.
Pronto veremos en televisión imágenes conmovedoras de un hidalgo periodista que guiado por su espíritu samaritano y su ánimo de rating, sube la puna más alta, llevando al mejor estilo de Ferrando, 7 tarros de leche, 3 kilos de fideos y otro tanto de azucar y kerosene, los cuales cambiará al campesino que a duras penas su existe allí por su real y desgarrador testimonio, sobre como hace para aguantar temperaturas de menos 9°C, con apenas un par de medias, su buzo, su colcha su fraza y su bividi.
Veremos escenas de friaje y animales muertos, y preguntaremos donde esta el gobierno, porque no se hace nada…
Pienso que debemos preguntarnos esas cosas antes… y responderlas, no retoricamente, sino de verdad…
Que yo sepa en paises con climas peores que el nuestro y con temperaturas que atentan contra la sexualidad, pues sencillamente: nadie se muere… no será que aun hoy en día y pese a todo el rollo del estado democrático, unos somos más ciudadanos que otros….
Hasta cuando… quizá hasta que sepamos elegir!
Mentira!, una democracia con instituciones e institucionalidad, puede darse el lujo de elegir a un señor como Bush de presidente, reincidir en el error y nadie se muere de frío, mucho menos a manos de la policía en paro agrario alguno. Entonces, no se trata solo de elegir y borrarse del escenario que configura una democracia deliberativa y participativa.
Creo que sobre nuestros hombros pesa cierta carga, carga que debemos asumir. Debemos exigir, sin duda, pero debemos también ser una sociedad civil organizada que pueda afrontar mejor estos embates del clima, en el caso del friaje…y de este mal gobierno, en el caso de nuestro país, en el momento actual.
Vanguardistamente, cambio y fuera, por hoy.
m.
“Mulder la cagaste!” Desde Ayacucho Vol. 2
Marzo 25, 2008

El arribo a la ciudad fue a las 6 y algo am. Baje del bus[1] y pregunte hacia donde estaba la Plaza de Armas, me dijeron que a tres o cuatro cuadras. Con claros signos de que el clima se había ensañado conmigo y cargando mis insumos de trabajo más preciados (lap top, grabadora de video y de voz, etc.) me anime a caminar por las, ya a esa hora, soleadas calles de Huamanga.
Arribé al Ayacucho Plaza, no tenía reservación. Me registre, me dieron la 225, subí a la habitación, revise el correo y me puse a dormir: repito, esta vez, la altura si me había afectado[2].
A media mañana, vinieron los compañeros miembros de la Clínica Jurídica de Acciones e Interés Público de la Universidad Nacional de Huamanga (UNSCH) y me despertaron, vía recepción. Me comentaron los últimos sucesos, los cuales yo conocía someramente a través del diario “La Calle” , La voz deHuamanga, y algunas webs. Sentí, sin embargo, en el ánimo de sus palabras y en los gestos que los imaginaba realizar mientras me hablaban por el hilo telefónico, que algo interesante estaba próximo a suceder.
Me dijeron que iban al campus, pues estaban ultimando detalles:
A las 11 de la mañana, el ambiente daba cuenta de una sensación de protesta y rebeldía. En el hotel, el cual es el principal hotel de turistas, los pocos que quedaban miraban extasiados la ingente masa de estudiantes, docentes, trabajadores y miembros de la sociedad civil que desfilaban por la calle que desemboca en la Plaza y que se justamente da frente a las ventanas del comedor del hotel. No todos estaban extasiados, sin duda, pues muchos, en su inglés con acento de no sé donde, preguntaban si se bloquearía la carretera, si se tomaría el aeropuerto o algo así. Atine a comentarles que por allí no iban los tiros, así que bien podían estar calmados. Les explique el sentido de la protesta y se sintieron más tranquilos, incluso me animaría a decir que se identificaron con la causa que alimentaba dicha manifestación.
Pese a mi estado lamentable, estaba decidido a no dejar de participar de este evento, el cual me parece valido por todas sus aristas.
Presuroso subí a mi cuarto a ponerme algo decente: considero que no logré este objetivo. Tome la filmadora y fui en busca de un casete de video. Para cuando llegue a la plaza, el Hotel está a 20 pasos de la Plaza, todo hervía. Los docentes y autoridades universitarias encabezaban la manifestación en un largo desfile que no tenía cuando acabar. A estos los siguieron los trabajadores y los estudiantes de las 26 escuelas que tiene la UNSCH. Llamó mi atención la capacidad de convocatoria y organización de la marcha, así como el grado deindignación de los estudiantes, quienes no entendían aun cual había sido la finalidad del señor Mauricio Mulder al expresarse de esa manera.
La primera vez que vine a Huamanga, en enero de este año, pude dar cuenta a través de diversas conversaciones con estudiantes, sobre si en efecto aun existían pequeños pseudo revolucionarios que se atrevían a hacer públicas sus simpatías con Sendero Luminoso, hoy por hoy, la dinámica había cambiado. Recuerdo que un compañero de la facultad de Derecho de la UNSCH me dijo que “a la hora de la hora, no tienen nada que decir, arengas y gritos, no hay sustancia, no hay contenido, no tienen análisis y no saben lo que pasa, por eso ya ni dan la cara, y en los debates, y en las elecciones siempre pierden, además todos saben quienes son”. Quiero destacar aquí, que habló de simpatizantes, de pseudo revolucionarios, de activistas de café, mucho ruido y pocas nueces; no me refiero y tampoco lo hace la fuente a militantes senderistas o a infiltrados.
La marcha estuvo hermosa: cientos y cientos de estudiantes desfilando por la histórica Plaza de Armas de Huamanga, junto a los trabajadores y obreros de la UNSCH, y junto a sus maestros y autoridades. Debo volver a decirlo: la capacidad de convocatoria es descollante, y desde esta humilde tribuna, les presente mis respetos y mis envidias a los conciudadanos de Ayacucho y los miembros de la comunidad universitaria de la UNSCH, quienes colmaron y desbordaron la Plaza.
Los mensajes principales que se escucharon por las principales calles de la ciudad y que se repitieron al unísono en la Plaza, fueron bastante similares a las que hace cierto tiempo, un grupo de despistados estudiantes de la PUCP, repitieran frente a la casa de la madre del congresista Rafael Rey, en esta ocasión cine por ciento válidas: “somos estudiantes, no terroristas”. En esta ocasión, se aderezó la situación con las arengas: “Mulder, la cagaste!“, “La UNSCH es del pueblo, y el pueblo la defiende!“, “Mulder y García, la misma porquería!”, y el clásico: “Aquí, allá, el miedo se acabo!”.

En Huamanga, ciudad capital, ha caido la tarde, y con ella caigo yo en la cuenta de lo importante que son estas manifestaciones por parte de la sociedad civil organizada, en este caso concreto los estudiantes de la UNSCH, sus Centros Federados y su Federación de Estudiantes, sin dejar de lado a la Federación de Trabajadores y al Sindicato, así como al gremio de profesores. Es claro que lo sucedido hoy, no puede cambiar el pasado: lo dicho por Mulder y apañado por el silencio de muchos congresistas, sin embargo lo valioso de estas manifestaciones, absolutamente pacíficas, es menester decirlo, es que da cuenta de cara a un Estado constitucional y democrático, de una sociedad organizada en sus bases, que no esta dispuesta a ser insultada y que exije públicas disculpas y aclaraciones.

Sin duda, el congresista Aprista y cualquier otro lenguaraz representante, tendrá mucho cuidado antes de siquiera intentar insinuar un comentario de tan grueso calibre, que en resumidas cuentas estuvo totalmente fuera de lugar, no tenía punto alguno en el cual asirse y que termina siendo absolutamente innecesario, y atenta, como bien señala Juchi, en un comentario al post anterior, contra la idea de construir una identidad nacional, y sin duda es una muestra de “la discriminación social que existe en nuestro país y entre los mismos peruanos”, como nos diría Juchi.
Esperemos que el congresista Mauricio Mulder tenga la grandeza de los viejos apristas y pueda asumir su error y expresar las públicas disculpas que sus infelices palabras requieren. Existe un imperativo kantiano que nos dice -según humilde interpretación mía- que nadie tiene derecho a humillar a otro, sin excusas. En ese sentido, esperemos que el APRA y sus diferentes espacios y estamentos den cuenta de ello, y alcen también la voz, o acaso será que “en el error, también hermanos”.
Finalmente, cabe destacara que, uno vez conocida la manifestación sucedida en Huamanga el día de hoy, el congresista Mulder, preguntado sobre el particular, tuva palabras como:”(Ayacucho) es un pueblo pacifista, es un pueblo avanzado”. Compartimos el parecer del congresista, sin embargo es claro que elude las preguntas. Re preguntado sobre donde están los senderistas, atino a decir que: “pero hay remanentes”. Para concluir, con la agudeza y genialidad que lo llevo a ser el gran orador del último día de la fraternidad: “Con esa actitud lo único que hacen es beneficiar a los senderistas. Y que hacen los senderistas matan, pues (…). Y están allí, hay que deslindar con ellos, eso es lo que yo reclamo!“, puntualizo el buen don Mauricio ante las cámaras de Canal N.
PD.- A mi retorno a Lima, colgaré los videos de la marcha y algunas declaraciones.
[1] NOTA sobre el bus: servicio Cruzero de Cruz del Sur, partió puntal: 9pm. El viaje estuvo bien. Me molestaron sólo dos detalles, la falta de internet en el bus, uno de los motivos fundamentales de mi decisión de contar con los servicios de dicha empresa, pues así figuraba en su publicidad. Lo segundo fue que hacia la madrugada tuve una sed terrible, producto de la condición en la cual viajaba: convaleciente y de la fantástica transpiración en la que me ví sumergido al promediar las 12am: el problema fue que al llamar a la terramoza, por medio del botón de servicio, esta jamás llegó.
[2] Escribo estas líneas con un terrible malestar en la cabeza y transpirando un sudor frío, como el que me tuvo en cama desde el miércoles a sábado: toda la semana santa.






