animales políticos

Un padre habla con su hijo. Pero como estamos en Chile en 2004, nada es tan simple. El hijo es también hijo de otro padre que ha sido el primer maestro del nuevo progenitor.

Con esas líneas, Rafael Gumucio, primo y sobrino de los antes aludido, prologa ANIMALES POLÍTICOS, libro que ha caido en mis manos, luego de caminar las calles de Quilca, a la sazón, mientras acompañado por Mendez y Alonso, compartiamos los sueños que tenemos para con la patria.

El libro lleva por autores al diputado Marco Enríquez-Ominami y su padre, su segundo padre, el también padre de la patria, senador Carlos Ominami. Escrito con facilidad y holgura, a modo de conversación, ambos, padre e hijo, confundiendo los roles -si es que los hay- hacen repaso de sus vidas y la vida de Chile mismo. Ambos, hablando fuerte y sin temor, a sabiendas que al partido y a los amigos puede no gustarles lo que (se) dicen, conversan y nos permiten espectar y alegrarnos de un debate robusto: padre e hijo empecinados en entenderse, en entender su país y en darle algo… lo mejor de sí.

Cuánta falta hace al país pensarlo nuevamente, con sencillez, sin hacerse el pretencioso, entendiendo que el medio es el mensaje y pensando que en este nos jugamos la camiseta. Repasar las páginas de ANIMALES POLÍTICOS me hace sentir -nuevamente- con fuerza la enorme necesidad de construir cosas, de seguir bregando.

Estoy contento, pues a esto suma el saber que no estamos solos, que escogimos bien, que todo ha valido -viene valiendo- la pena… que lo que forjamos en la Universidad (en el barrio, en la escuela), sigue vigente y tiene vida propia, más allá de lo que le hayamos podido aportar en su momento. Aquel movimiento estudiantil que fundara hace 6 años, ahora lleva en sus colores un nuevo Presidente, y varios líderes que trabajan en equipo, sin ambages y con amor.

Se acerca un nuevo proceso electoral, aún no es nuestro tiempo. Nos toca formarnos bien, empezar desde abajo, no deberle favores a nadie y no abrazar proyectos fallidos de ideo´logías caducas. Debemos ser creativos, deberías saber por qué.

Son las 21:59 horas, pronto tañeran las campanas de San Pedro, nos vamos a casa, a abrazar a Papá, a besar a Mamá, a llamar a la novia, y reir un rato con Rosita y las hermanas.

Un hijo habla a un padre, dos huérfanos construyen su patria. No una tierra, ni una bandera, solo un lugar donde entenderse.

más sobre Marco, aquí.

4 comentarios en “animales políticos

  1. El día que tú y yo, si tú, que lees esto, y yo, yo: el que ha crecido cerca también, comprendamos eso, ese día habrá patria.

    Yo ya lo comprendí. Martín también.

    Faltas tú.

  2. buen texto!
    despiertas la pasión política de quienes queremos cambiar las cosas, y Marco es como son un gran ejemplo.
    te dejo un beso.

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