democracia electoral: not for free

Actualización:

el blog de la Facultad de Derecho de la Universidad de Palermo le ha dedicado dos post al asunto: aquí.

Ronald Dworkin, lo mismo: el más reciente, aquí; y el que ubica el problema a partir del incidente del film sobre la Hillary Clinton, aquí.

La democracia sólo puede sobrevivir como una democracia fuerte si está asegurada, no por grandes líderes, sino por ciudadanos competentes y responsables. Las dictaduras efectivas requieren grandes líderes, las democracias efectivas necesitan grandes ciudadanos

(Benjamin Barber/ Strong Democracy).

 

 Estamos en democracia y no hay que cansarnos de decirlo, hasta que a fuerza de repetirlo aquello se entienda y tome sentido.

 He estado tomado de tiempo, con ello espero me disculpen los amigos que leen este blog, si sirve de algo, ha sido por una buena causa (no nos ganan!).

Vía el texto de Juani González Bertomeu, nos enteramos del enorme retroceso que significa el fallo de la Corte Suprema Norteamericana, en el caso “Citizens United” (AKA: Citizens United v. Federal Election Comisión). Sigue un poco de background de la wiki citada:

Citizens United, a conservative nonprofit 501(c)(4) organization, sought to run television commercials promoting its film Hillary: The Movie, a documentary critical of then-Senator Hillary Clinton, and to show the movie on DirecTV.[5] The Bipartisan Campaign Reform Act of 2002 (BCRA), 2 U.S.C. § 441b, prohibited corporations and unions from using their general treasury funds to make independent expenditures for speech that is an “electioneering communication” or for speech that expressly advocates the election or defeat of a candidate. In January 2008, the United States District Court for the District of Columbia ruled that the commercials violated provisions in the Bipartisan Campaign Reform Act of 2002 (McCain-Feingold) restricting “electioneering communications” 30 days before primaries. The Court found that the film had no other purpose than to discredit Clinton; Citizens United argued that the film was fact-based and nonpartisan.[6]

The Supreme Court docketed this case on August 18, 2008,[7] and heard oral arguments on March 24, 2009.[5][8][9] A decision was expected sometime in the early summer months of 2009.[10]

However, on June 29, 2009, the Supreme Court issued an order directing the parties to reargue the case on September 9 after issuing briefs on larger issues.[11] One issue in particular that likely contributed to the Court’s desire to have the case reargued was the statement by then-Deputy Solicitor General Malcolm L. Stewart, representing the FEC, that the government would have the power to ban books, if those books constituted express advocacy and were published by a corporation or union. At oral argument, Citizens United was to address the following question: “For the disposition of this case, should the Court overrule either or both Austin v. Michigan Chamber of Commerce and the part of McConnell v. FEC which addresses the facial validity of Section 203 of the Bipartisan Campaign Reform Act of 2002?”[12]

 

El fallo (redactado por Kennedy, y secundado por Scalia, Roberts, Alito y Thomas) representa un triunfo de los conservadores en la Corte: 5 contra 4 (primer caso de la jueza Sotomayor), reconoce derechos constitucionales a las corporaciones además de retirar del juego una ley federal que fijaba límites a los gastos electorales de las empresas. En el futuro, las grandes -y pequeñas- corporaciones podrán financiar sin límites a los partidos en la campaña y expresarse a favor o en contra de los candidatos. Como dice el director de la revista de la Universidad de Palermo, González Bertomeu:

“Las corporaciones, ahora, tienen derecho a gastar enormes sumas de dinero para beneficiar a un candidato; mejor dicho, para beneficiarse a sí mismas al apoyar a un candidato en condiciones de llevar adelante sus propias propuestas. Como sostuvo la minoría en su disidencia, “[l]a diferencia entre vender un voto y vender acceso es una cuestión de grados…, y la venta de acceso por parte de un candidato no es algo cualitativamente diferente a que éste brinde una preferencia especial a quienes gasten dinero en su nombre.” 

Con su decisión, la Corte norteamericana asestó un fuerte golpe al proyecto democrático. Lo hizo en un momento en que, además de padecer otros problemas graves, el sistema político norteamericano está asediado por el poder de las corporaciones. La sentencia refuerza esta dominación, subordinando potencialmente las plataformas políticas de un partido o de un candidato a sus designios, y contradiciendo el ideal democrático de la igualdad entre los ciudadanos. Convierte a la política en una réplica burda del ya disfuncional mercado económico, en el que el valor de una obra o idea se mide por el precio que otros quieren cobrar o pagar por ella, aunque sólo unos pocos puedan cobrar o pagar lo que consideran que esa obra o idea genuinamente vale. Citizens United arroja el juego político a las fuerzas del mercado. Que, como sabemos, es cualquier cosa menos igualitario.”

 

En resumidas cuentas, el fallo permite que cualquier empresa pueda lanzar anuncios televisivos o campañas contra candidatos cuyas propuestas estimen contrarias a sus intereses, o apoyar a aquellos que convergen y los puedan favorecer.

 La democracia deliberativa representa la lucha por eludir las severas condiciones de inequidad en las decisiones públicas al interior de los sistemas jurídico-políticos. Hoy, la democracia americana pierde una de sus luchas.

 

También:

en el blog de la Sunlight foundation, un análisis mucho más fino y sesudo. sobre el tema: How the Citizens United Case Affects Money & Politics and Transparency As We Know it

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2 comentarios en “democracia electoral: not for free

  1. “Hasta en las mejores familias!”:

    Que tal idiotes de los conservadores.. osea uno procura ser tolerante con todas las ideas, pero una sentencia asi (y las consecuencias que obviamente puede generar a futuro) no solo reivindica una forma de pensar de manera clara, sino que es obvio que no fue bien pensada. Quien no podría darse cuenta que se está abriendo la posibilidad de de inclinar la balanza de la oportunidad electoral, de una forma bastante descarada, a la clase alta? No es delito hacer negocios con una empresa, entonces ahora cualquiera que tenga el dinero o los contactos tiene claramente las de ganar… esto es para que nos demos cuenta que no solo nuestro PJ ni TC son los únicos que se mandan una incoherencia de cuando en cuando..

  2. Javier, al contrario, creo que el tema ha sido bastante bien pensado, pues las implicancias y los resultados que va a producir son claros: una distorsión de la oferta electoral sobre la base de la preferencia de los más poderosos.
    No tiene necesariamente que ver con la “clase alta”, el candidato puede no ser de dicha extracción social, y sumarse a quien le facilita flujo de dinero.
    Con esto, el sistema democrático gringo le baja los decibeles de un plumazo a cualquier voz que disiente del estado de cosas, en tanto ello no les guste, parezca, agrade a los grupos económicos de poder (pues son estos grupos los que cuentan con mayores recursos para la financiación de campañas electorales).

    ah, para el caso peruano, podriamos hablar del JNE, allí ha corrido también mucha agua.
    abrazo,
    M.

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