A la 12 ¡con cariño!

La vida esta llena de personas que le van sentido y forma a quienes somos. Si bien, el infierno es el otro, los demás, ellos son también la felicidad, la alegría.

Una de las personas a quien más debo, quien más me ha acompañado y a quien acompaño, a quien admiro y he visto crecer y seguir creciendo, toca la puerta y se explaya en sus sueños y fantasías.

Sigue en el derecho, vino del periodismo. Se encuentra en las políticas públicas y se siente mediamente cómodo en el derecho laboral.

Lo que sigue es una instromisión, léase en el sentido de las 5 obstrucciones, que ya empieza a hacerse notar. Ahora, Kenny Díaz -de quien venía hablando-, antes Pablo Muñoz, desde España, aperturando el 2010 con su perspectiva de lo que fue Lima durante el tiempo que estuvo trabajando aquí. Luego, Alicia Quevedo, del IRI, comentando nuestra participación en el evento con líderes afroperuanos. Hacia atrás, la lista no es larga, pero andamos sin tiempo para recapitular.

Volviendo a Kenny Díaz, hemos trabajado juntos en un par de publicaciones, la oficial de la Facultad, y la revista de estudiantes de la que él era Editor General. Durante aquellos días, fue también mi vice-presidente, y junto con Diego Ganoza, logramos entregar la posta al siguiente Consejo Directivo del movimiento de estudiantes que vimos nacer. No consumo más espacio, y luego de dejar en claro que se le quiere, se le respeta, y nos hace sentir orgullosos, dejo la publicación que con amabalidad y tundencia comparte, acostumbrense, a partir de ahora, será regular tenerlo por el blog.

la 12

 

A la 12 ¡con cariño!

   por Kenny Díaz.

Yo también llevo la cuenta, le dije… son doce. Se cagó de risa ¡Como los doce apóstoles!, replicó, y me tiró un almohadazo. Doce puede ser un número superlativo a los 23 años, como uno mediocre según el tipo de sociedad en donde se le mire. En este caso, ella se cagó de risa.

 Ella es mi número doce.

En términos futbolísticos, se denomina “LA doce” a la trinchera infatigable que acompaña al equipo a donde vaya a jugar. Ciertamente, mi doce solo me acompaña a tomar un par de cervezas y luego a algún hotel barato para tirar toda la noche. En algún momento me confesó: “te amo”, y yo contesté de la manera más torera posible. Luego de algún tiempo me dijo: “ahora puedo ver las cosas como tú, y soy feliz”, exactamente eso quería decir que solo nos veríamos para tomar cerveza y tirar toda la noche, creo. Sea como sea, hasta ahora es así.

Llegar hasta la doce me ha demandado ciertos esfuerzos, como significado innumerables regocijos. De los primeros recuerdo haber gastado 200 soles saliendo con una chica y casi dos meses de tiempo invertido en ella. De los segundos, sentir la reivindicación del proletariado gozando, reduciendo y destrozando a la aristocracia, cuando salía con una chica de apellido coronado.

He conocido mujeres inteligentes, princesas (que no necesariamente no son inteligentes), chicas indigentemente inteligentes, chicas muy guapas, chicas no tan guapas, y solo con una de ellas he disfrutado conversar en la cama, solo con otra disfrutar del silencio (sin temor a perder tiempo para tirar –más-), y solo de otra he disfrutado sus sonidos vaginales ante la fricción de sólidos. Generalmente, luego de, tiendo a ensimismarme.

Pienso que pueden existir cosas más importantes que hacer en vez de estar en algún hotel tirando. Podría terminar de escribir la novela, leer algo más, trabajar un poco más, pero cuando empiezo a creerlo, verdaderamente, estoy excitado de nuevo y opto por tirar. En realidad, creo que uno debe de lidiar con esto, debe hacer todas las cosas importantes en su vida más esto de tirar.

Yo siempre he pensado mucho en sexo y no creo que esté mal. No he dejado de hacer las cosas que considero importantes. Sin embargo, a algunas mujeres les incomoda que piense en ello con tanta persistencia. Alguna vez me dijeron que parecía un animal, un perro que solo piensa en sexo. Pues, como diría Bukowski, los perros saben lo que es bueno.

De las muchas o pocas chicas que me he tirado, o me han tirado, (han sido 12: si eres de LA de Lima y vives en LA Molina, probablemente te cagues de risa también), la mayoría de ellas nunca fueron mis enamoradas ni llegaron a serlo. Contrario a lo que suele pasar con muchas personas que resumen el sexo a lo inmediato, fugas y amnésico, yo suelo tener profundas y largas relaciones con todas ellas (podía llevar sus fotos tamaño carné en mi billetera).

Mi número doce no es la excepción. Ella no es mi amiga ni mucho menos mi enamorada. Yo me la tiro y ella me tira. Con ella tiramos y seguimos haciéndolo. Lo hacemos cada vez con menos frecuencia, y es razonable,  como decía Héctor Lavoe todo tiene su final.

Anuncios

2 comentarios en “A la 12 ¡con cariño!

  1. Ese Kenny!!! me parece genial tu publi ah!
    Y agregando algo a tu publi te dire q la flaca q t diga no le gusta tirar te esta metiendo floro jajaja porque ellas tambien piensan en eso y mas!!! aunque lo nieguen publicamente porke si ps como decias la sociedad no lo ve bien ps pero si el sexo es como comer, dormir, reir, etc, es recontra necesario si o no?
    y puedes aclararme como es la flaca indigentemente inteligente???

  2. Kenny, y las sucias que te comes como salchipapa al paso, no las cuentas o tambien estan entre la seleccion?
    y tus suplentes?
    te animas a dar nombres?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s