no la reguemos-

Sobre el tema del agua, concretamente en el asunto de los sistemas de regadío, ocurre como con buena parte de nuestro derecho nacional: las instituciones y reglas no tienen mucho que ver con la realidad.

Un profesor amigo solía decir en la Facultad de Derecho, que el Código Civil era un artefacto frankensteniano pero precioso (por partes), y se podía leer con elegancia en París, con rigor en Frankfurt, o con ternura en Livorno… pero que no hacía sentido en Comas, que jodía el comercio informal en Polvos y que encorsetaba a quienes llamamos indígenas, amazónicos, etc.

En reuniones con moradores de Sama Grande, Locumba y Las Yaras (Tacna) y con agricultores de Acari y Bella Unión (Arequipa), referían que lo más reclamaban era que se solucione el tema del agua y que se hagan reglas que respondan a las particularidades de la geografía que los habita. Un poco de apoyo técnico tampoco les venía mal.

Las juntas de regantes y los espacios afines operan bajo reglas que se elaboraron hace algún tiempo en un despacho de Lima, por alguien que probablemente vestía saco y corbata y usaba prendedor en esta, alguien que con suerte alguna vez visito una de estas zonas y con eso se hizo una idea sobre “como debía ser la webada” (estoy seguro que pensó en esos términos).

Lamentablemente, la geografía peruana es tan rica como complicada, y demanda respuestas que atiendan no solo la ubicación de los campos, sino que observen los tipos de cultivos (no es lo mismo ser un agricultor de espárragos que de papas, en término de agua), que brinden apoyo para mejorar la técnica que se usa (en lugares como Ecuador, se produce 4 veces más por hectárea solo por la técnica), etc.

Eso si, es importante observar el asunto del diseño de los canales, pues muchos de estos son ineficientes y pierden mucho agua que no se utiliza, o que podría re-utilizarse, si los canales y acequias fuesen mejor implementados.

Lamentablemente, estos temas no forman aun parte de la agenda, y serán una preocupación cuando ya a todos nos quede claro el asunto de que agua es vida. En tanto, el Río Rímac mantiene ya 3 semanas lleno de la espuma que a alguna empresa se le escapo, mientras que el Río Chili, en Arequipa, se encuentra, literalmente en la mierda (y eso que con la Clínica Jurídica de allá, se logró que la declaratoria de emergencia

Ps.- Lewis Black en un monólogo pregunta: ¿qué diablos quiere decir que mi botella de agua envasada tenga “grasa” entre sus valores nutricionales?, alguna idea.

 NOTA: aquí un documento que puede ser de utilidad.



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