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¿El miedo ha vencido a la esperanza?

Encuentro lamentable que quienes ayer celebraron al JNE por independiente e imparcial, ahora digan todo lo contrario, porque no les gusta el fallo.

1. Recuerdo que el miedo no vencería a la esperanza. Recuerdo la alegría cuando la tacha de Kouri, cuando la reincorporación de la enfermera Pacheco, etc. Recuerdo también a un Kouri sereno, a una Keiko tranquila. Básicamente el mismo JNE, pero entonces la esperanza hacía decir: VALIENTES.

2. Ayer, “Valiente don Hugo Sivina”, “valientes miembros del Pleno del JNE” [aquí el texto de La República: http://www.larepublica.pe/25-08-2010/miembros-del-jne-fallaron-en-defensa-de-los-ddhh]

3. Hoy, los amigos Zegarra, Glave y otros regidores FS, aparecen diciendo: todo mal, muy mal. Son malos, malos, muy malos, etc. No se desarrollan muchos argumentos, porque lamentablemente no los hay. Dicen que el tema tendría norte en Cortes Internacionales y que para allá irían, sacan una foto de Sibina (sic) con Medrano, me parece, y el “doc” [no aparece el contexto, si alguien lo conoce, avise], y bueno, hacen lo que don Henry Pease decía es: el derecho al pataleo.

El miedo ha vencido a la esperanza.

 

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pd.- Muchos amigos no quieren entender que el JNE no hecho mal, ni se ha tornado en mafia de la noche a la mañana, ni es responsable del “éxito” de la revocatoria. El JNE ha dado sentido y actuado como corresponde frente al error cometido por Reniec. Pero tampoco ha sido Reniec la responsable [del todo], pues las firmas que ha validado no son falsas. Quedan entonces, Marco Tulio y la gente, los más de 400 mil limeños que firmaron [esas firmas existen, verdad?]. Lo dejo aquí, porque pienso que se hacen una idea de para donde va la cosa. De cualquier forma, recomiendo leer las resoluciones del caso. Me impacta sí, que siendo Hugo Sivina presidente por 5 años del JNE, y estando a menos de 15 días de irse de la institución, HOY se diga lo que se dice. Lamento ello profundamente [no porque sea cierto, que no lo es, sino por que nos muestra una clase política que se decía nueva y una prensa que parecía haber aprendido de sus errores, troprenzando con la misma piedra, aquella que era moneda corriente en las mejores horas del fujimorato, de “Vamos Vecino” y el diario “El tío”, “El Chino”, “La chuchi”, etc.].

Que el miedo no venza a la esperanza.

#revocatoriafacts: reembolso de gastos para los revocadores

Ahora que todos somos expertos en el tema, me animo a compartir algunas reflexiones sobre la revocatoria [las mismas que aparecen aquí], y en especial del reembolso a que tienen derecho quienes toman la iniciativa de cuestionar a sus autoridades por esta vía.

1. Calma: los revocadores tienen derecho a ser reembolsados siempre que tengan éxito, es decir, que logren su cometido de retirar a la autoridad.

2. Solo podrán ser reembolsados por: gastos realizados ante la autoridad electoral [tasas, etc.] y gastos por concepto de difusión [el contenido no está plenamente determinado].

3. A la fecha, se han presentado solo 3 pedidos de reembolso, en Ucayali, Huánuco y Moquegua, por 99 703.20, 8 060.23, y 1 764.50 nuevos soles, respectivamente.

4. El Jurado Nacional de Elecciones es la entidad competente para satisfacer estas demandas. A la fecha, todos los pedidos han sido denegados.

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Quienes tengan mayor interés por el tema, los invito a revisar Acción Electoral, publicación del Jurado Nacional de Elecciones, de la que soy editor y cuyo primer número se encuentra dedicado a la #revocatoria. 

Sobre el tema del reembolso, clic aquí.

 

 

Nota: La primera revocatoria en el Perú (1997), S/. 6 millones, la última (2012), cerca de S/. 25 millones.

 

#Belaunde100

#Belaunde100 por Antonio Zapata

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Texto aparecido en el diario La República
17/10/12

Centenario de FBT (por Antonio Zapata).

La semana pasada, Fernando Belaunde hubiera cumplido cien años, motivo suficiente para un conjunto de artículos celebratorios en la prensa nacional, bien merecidos por cierto, puesto que se trata de unos de los políticos fundamentales del Perú moderno.
Como muchos compatriotas de primer nivel fue una personalidad compleja; tuvo virtudes y defectos, grandes éxitos y sonoros fracasos lo acompañaron en su vida política. El Perú crea este tipo de líderes; nuestros grandes no están acostumbrados a la consistencia, lo propio suele ser la complejidad que acompañó a FBT.
Comenzó su carrera como arquitecto, evidenciando notable capacidad de convocatoria, porque publicó por varias décadas una revista especializada, donde escribió todo aquel que tuviera algo que decir sobre urbanización. Luego, fue diputado por el Frente Democrático Nacional y uno de los firmes partidarios del presidente Bustamante. Durante la dictadura de Odría invernó en la Universidad de Ingeniería, donde fue profesor y decano de Arquitectura.
En las presidenciales de 1956 fue lanzado por el Frente de Juventudes, que se encontró con un candidato de polendas. Tenía olfato político, que le permitía posicionarse, llevando siempre agua para su molino. A la vez, lo acompañó un sentido innato por la parte teatral de la acción político y sabía actuar en el escenario. Su talento por la pose proyectó su imagen de líder carismático.
A continuación, tuvo tino y fundó un partido político. Entendió que para actuar en política necesitaba una herramienta y organizó Acción Popular. Careció de los grandes aparatos ideológicos del aprismo y del comunismo, incluso la democracia cristiana tenía mayor vuelo doctrinario, pero AP disponía de un aire progresista y moderno, que encajaba con las nuevas clases medias empresariales y profesionales, aspirantes a remplazar a la vieja oligarquía.
Llegó al gobierno en 1963 y su primer mandato terminó mal; era mejor candidato que gobernante. Aunque tuvo grandes obras materiales, el recuerdo que dejó fue desorden y algunos malos manejos. En buena medida, el caos era causado por la oposición APRA-UNO, que gobernaba el Congreso y llegó a censurar más de cien ministros. La gobernabilidad era baja, porque la lucha entre poderes del estado había llegado al frenesí. En medio de esa pugna, se sucedió una traumática devaluación del sol y un cuestionado arreglo con la IPC. Ahí tuvo su oportunidad el general Velasco, que derrocó al arquitecto.
La reaparición de FBT en 1980 fue espectacular. Nadie lo esperaba y ganó las presidenciales, aprovechando con sagacidad el sentimiento de solidaridad con la víctima, que es muy extendido en el pueblo peruano. Esa emoción colectiva lo proyectó al triunfo, que fue arrollador. Su segundo mandato padeció los mismos problemas que el primero. Sus obras materiales se vieron opacadas por el terrorismo y la crisis económica. Perdió manejo, tanto de la esfera política como de la económica, y al final de su segundo mandato, AP apenas pudo superar la valla electoral.
Los años finales de FBT fueron trascendentes, porque se enfrentó a Fujimori en defensa de las libertades. Le parecía indigno que un hijo de migrantes asiáticos pisoteara las instituciones nacionales. En su actitud había algo de aristócrata y otro tanto de demócrata. Escondida bajo el manto republicano aparecía una chaqueta de rancia nobleza.
Lamentablemente se ha escrito poco sobre Belaunde. Entre las últimas publicaciones cabe mencionar una biografía política en tres tomos escrita por el abogado Carlos Cabieses, quien fue senador en los dos gobiernos del arquitecto. Es el relato de un partidario, que defiende a su líder a capa y espada. Pero, sustenta sus afirmaciones con mucha información empírica y numerosas anécdotas personales, propias de quien tuvo ocasión de estar presente y ver los hechos.
Son las memorias de un veterano que apasionadamente transmite una época, a través de vivencias y relatos tras bambalinas. Al cumplir cien años, FBT ha encontrado su cronista.

#fujimoring, the begining

Por aquí algunas de las entradas más claras para comprender a qué alude el término #fujimoring: Juan Arellano y Cero Contenido.

El verdadero #fujimoring, si bien es posible afirmar que data de antes, bien podría tener aquí su partida de nacimiento legítima.

 

Tokio, 19 de noviembre de 2000
Sr. Dr. Valentín Paniagua
Presidente del Congreso de la República, Presente

De mi mayor consideración:

En primer término, deseo expresar a usted mis felicitaciones por su reciente elección como presidente del Congreso de la República.

Soy el primero en reconocer que hay un nuevo escenario político en el país, una de cuyas expresiones recientes es una nueva correlación de fuerzas en el Parlamento. Consciente soy, así mismo, de posiciones e intereses en ese Poder del estado que podría conducir a una confrontación de poderes, a pesar de mi iniciativa para acortar el mandato presidencial y convocar a elecciones, en estricto cumplimiento que hiciera en mi mensaje de septiembre, y de los acuerdos alcanzados por el Gobierno y la oposición en la mesa de diálogo promovida por la OEA.

A lo largo de estos últimos diez años, y como consta al país entero, a pesar de errores que reconozco, he actuado sin cálculo político, mucho menos preocupado por la popularidad circunstancias que hubieran impedido la exitosa ejecución de un programa económico antiinflacionario, el proceso de pacificación interna y, luego, alcanzar la paz definitiva con Ecuador y Chile, entre otros logros fundamental de mi gobierno. Jamás pensé en todas estas oportunidades, sino en los sagrados y permanentes intereses de la República. Actuéa pesar de la resistencia ofrecida por el negativismo, la demagogia, el chauvinismo inconsciente e intereses personales o de grupo. Nada de ello me detuvo.

En esa línea principista se inscribió mi decisión de acortar mi mandato de gobierno y convocar a elecciones generales para abril del 2001, objetivos ya cumplidos. Aun, sin embargo, no se ha recuperado la estabilidad política necesaria para llevar a un buen término este camino de transición que culminará con la elección de un nuevo gobierno. Abrigo la esperanza de que bajo la honorable presidencia suya esta estabilidad pueda alcanzarse en breve.

He vuelto, entonces, a interrogarme sobre la conveniencia del país y participación en este proceso de transición. Y he llegado a la conclusión que debo renunciar, formalmente, a la Presidencia de la República, situación que contempla nuestra Constitución, para, de este modo, abrir paso a una etapa de definitiva distensión política que permita una transición ordenada y, algo no menos importante, preservar la solidez de nuestra economía.

Formulo, pues, ante usted, señor Presidente del Congreso, mi renuncia formal a la Presidencia de la República, en concordancia con el artículo 113, inciso 3 de la Constitución Política del Perú.

Hago fervientes votos por el éxito de su gestión, porque eliminada la supuesta causa de desavenencias y desencuentros entre el Gobierno y la oposición, todos se avengan a buscar con serenidad y patriotismo la forma más adecuada de garantizar para el Perú, para su pueblo, un futuro de verdadera democracia, es decir, un sistema político que se traduzca en bienestar y desarrollo para la mayoría de los peruanos.

Muy atentamente. Ing. Alberto Fujimori

*Carta de renuncia publicada con el titular: “Espero que con mi salida pueda alcanzarse la estabilidad política” y el subtítulo: “Texto de la carta de renuncia del ingeniero Fujimori a la Presidencia de la República, enviada ayer al titular del Congreso Valentín Paniagua”. El Peruano. Lima, martes 21 de noviembre de 2000.